EMMO.
Y RVDMO. SR. CARDENAL JOSÉ DE JESÚS
PIMIENTO RODRÍGUEZ (Arzobispo- Cardenal)
Nació en Zapatoca- Santander, el 18 de febrero de 1919. Hijo de
Agustín Pimiento y Salomé Rodríguez de Pimiento, quienes habían salido de
Barichara por la violecia. Fue el menor de cinco
hermanos, uno de los cuales Agustín Pimiento (quien abrazó la carrera militar y
luego fue funcionario de la alcaldía de su ciudad natal). Inicia estudios en el Colegio de las Madres
Bethlemitas. En medio de estrecheces económicas y un amor apasionado por
el estudio y la investigación, adelantó su formación elemental de Básica
secundaria en el Seminario Menor de San Gil desde los 12 años (1931) y sus
estudios eclesiásticos de filosofía en el Seminario Mayor de San Gil (1936
-1937). Su teología la comenzó en el mismo Seminario Mayor de San Gil y la
terminó en el Seminario Mayor Conciliar San José de Bogotá entre 1938 y 1941.
Fue ordenado sacerdote el 14 de diciembre de 1941 para el clero de su Diócesis
de Socorro y San Gil, de manos del Ilmo. Sr. Dr. don Ismael Perdomo Borrero;
contaba en ese momento 22 años de edad. Como sacerdote se desempeñó como
Vicario Cooperador en Mogotes (Santander) de
febrero a abril de 1942, Vicario Cooperador en la Catedral de San Gil y Capellán del Colegio Guanentá de abril de 1942 a febrero de 1943; Síndico y
Profesor en el Seminario Mayor de San Gil entre 1943 y 1944; luego fue Vicario
Cooperador en la en ese entonces parroquia de Vélez (hoy Catedral) entre 1944 y
1945, allí adquirió tifoidea, fuera de eso fue
sometido a un tratamiento equivocado y su salud se deterioró tanto, que fue
desahuciado, pero logró reponerse. Desde 1946 Vicario Sustituto en
Zapatoca hasta 1947. Nombrado Coordinador Diocesano de la Acción Social y
Asistente de la Acción Católica en la Curia Episcopal de San Gil. Luego,
conservando sus cargos en la curia (1947-1955), se desempeñó también como
Capellán en el Hospital de San Gil y Defensor del Vínculo.
El 14 de junio de 1955 S.S. el Papa Pío XII lo preconizó Obispo Titular Apollonis y Obispo Auxiliar de Pasto; fue consagrado Obispo en la Catedral
Metropolitana de Bogotá el 28 de agosto de 1955, de manos
del Emmo. y Rvdmo. Sr. Cardenal Crisanto Luque Sánchez, asistido por el Excmo.
Sr. Dr. don Emilio Botero González y el Excmo. Sr. Dr. don Pedro José Rivera
Mejía; contaba en ese momento sólo 36 años de edad y 14 de ejercicio pastoral. Llega
a la ciudad de pasto el 29 de octubre de 1955 y el 4 de noviembre fue nombrado
Vicario General de la diócesis. En 1959 realiza la visita ad-Límina en
sustitución del Obispo de pasto ante S.S. el papa Juan XXIII. Se desempeña como
Obispo Auxiliar del Excmo. Sr. Botero González en Pasto por 4 años. El 30 de diciembre de 1959, S.S. el Papa Juan XXIII lo
nombró como Obispo de Montería, aunque
permanece en Pasto hasta el 23 de abril de 1960, finalmente se posesionó en la Catedral de Montería el 1 de
mayo de 1960. A pesar de la dificultad para aclimatarse, imprimió a la diócesis
su talante organizador, se interesa tan pronto llega, por la problemática
nacional, es por su primer decreto como obispo del 31 de mayo de 1960 fue para ocuparse de organizar la obra de las
vocaciones sacerdotales. Constituye además, el
consejo diocesano de Administración, nombrando dos laicos para este
asunto. Crea las obras misionales pontificias y Cáritas Diocesana que da mayor
estabilidad económica a las parroquias a
través del estatuto orgánico para la administración económica de las
parroquias, en 1961, año en el cual se realiza en todo el país la Gran Misión,
la cual se realiza en la diócesis con gran esmero. Para esta época ya funciona
el seminario menor de San José. Trae a la diócesis la Confraternidad de la Doctrina Cristiana, a
algunas parroquias; organiza el colegio de San Pelayo y les encomienda esta
tarea a las Hermanas Teresitas. Establece el subsidio sacerdotal y ordena
varios sacerdotes para la diócesis. Entre los años 1962-1965 intervino como
Padre Conciliar durante las cuatro sesiones del Concilio Ecuménico Vaticano II.
El 29 de febrero de 1964, S.S. el Papa Pablo
VI lo nombró Obispo de Garzón- Neiva
en el Huila. Desde ese día continuó como Administrador Apostólico de Montería
hasta el 31 de marzo (mayo) de 1964 día de la posesión del nuevo Obispo. Se
posesiona en las Catedrales de Neiva y de Garzón el 19 de julio de 1964. Entre 1966 -1968, por iniciativa suya se construyó la capilla central
del Seminario y le toco la regionalización del mismo por la crisis vocacional
de los años 70. Fue Delegado participante
para la Conferencia General II del Episcopado Latinoamericano celebrada en
Medellín, en 1968. Apoyó la fundación de la actual Institución
Educativa Luis Calixto Leiva -Garzón Huila en 1968.
El 15 de abril de 1970 fundó el Secretariado Diocesano de Pastoral
Social. Desde su llegada hace que el territorio de su
Diócesis sea dividido por ser muy extenso, así luego de 8 años la Santa Sede el
24 de julio de 1972 decide la división de la diócesis de Garzón- Neiva en
respectivas diócesis de Garzón y de Neiva, ese mismo día S.S. el Papa Pablo VI lo nombró como Obispo
de Garzón, sede de la que se posesiona de inmediato. En la C.E.C. como Presidente de la Comisión Episcopal de Fe y
Moral y más tarde Presidente del Comité Episcopal de Límites de Diócesis. Visitó numerosas parroquias
y ordenó varios sacerdotes. En julio de 1972 fue elegido Presidente de la Conferencia Episcopal de
Colombia C.E.C., cargo que desempeña durante
dos períodos consecutivos hasta 1978. Continuó al frente de la
jurisdicción de Neiva preparando la llegada del primer Obispo de esa sede el 13 de Octubre de 1972. Fue Delegado por la Conferencia Episcopal de
Colombia para tomar parte en varios Sínodos de Obispos en Roma y Asesor del
Señor Nuncio Apostólico, el Excmo. Sr. Dr. don Ángelo Palmas, para los diálogos
previos con los representantes del Gobierno Nacional, para la reforma del
Concordato en 1972 y 1973; se logró así la
firma del nuevo Concordado entre el gobierno de Colombia y el Vaticano el cual
rige hasta hoy y que por entonces fue aprobado por el gobierno según ley número
20 del 18 de diciembre de 1974.
El 22 de Mayo de 1975 fue nombrado por S.S. el Papa Pablo VI como Arzobispo de Manizales, sede de
la que toma posesión como Arzobispo Metropolitano el 27 de junio deEn la Arquidiócesis de Manizales impulsó activamente la pastoral, dedicando lo mejor de
sus esfuerzos a la aplicación del Concilio Vaticano II, a la Pastoral
presbiteral, y a las pastorales familiar, juvenil, social, educativa y
universitaria; también promovió intensamente la renovación parroquial, la vida
y organización del Seminario Mayor de la Arquidiócesis y el Fondo del Bienestar
Social del Clero. Particular atención se ha centrado su actualización y
formación de los sacerdotes y el cuidado de las vocaciones. Para caracterizar
su episcopado también la realización de diversos proyectos sociales, tanto a
nivel local como a nivel nacional: entre ellos, el centro de la evangelización
y la catequesis de la Arquidiócesis de Manizales (CECAM), la casa de la
juventud, la orientación de la casa joven. Se dedica entonces a la restauración
de los campanarios de la catedral dañada por el terremoto de 1979; promovió la
reestructuración del seminario menor, el cual más tarde él mismo convirtió en
el Seminario Mayor Arquidiocesano. Fue
Delegado participante para la Conferencia General III del Episcopado
Latinoamericano celebrada en Puebla de los Ángeles- México, en 1979. Consiguió
la ayuda solidaria a los damnificados por la erupción del volcán Nevado del
Ruiz en 1985, mediante el fomento de aproximadamente un centenar de soluciones
de vivienda en el Municipio de Chinchiná, las veredas Papayal, Los Cuervos y La
Guayana de Villamaría, y las aldeas agrícolas La Paz y el Encanto. Fue nombrado
por el Sumo Pontífice Juan Pablo II como Delegado participante para las
Conferencia Generales III del Episcopado Latinoamericano celebrada en Santo
Domingo- República Dominicana en 1992. En Manizales trabajó por la preservación
del culto, la moral y las buenas costumbres; nunca aprobó un culto que surgió a
la “Virgen de Pacora”; tuvo dificultades con varis sacerdotes y algunos hasta
le hicieron graves amenazas. Hicieron época en
los medios sus rifirrafes con los directores de los diarios El Espectador y El
Tiempo, Guillermo Cano y Hernando Santos, quienes descalificaron su instrucción
a los sacerdotes para que se negaran a bautizar a los hijos habidos por fuera
del matrimonio, entre estos el hijo de una pariente de la gobernadora de Caldas
Beatriz Londoño de Castaño, quien vivía en unión libre con un liberal que ya
antes había estado casado. No asistió a actos que
presidieran altos funcionarios que vivían en unión libre. Recordado por la creación de la
comunidad del Santo Sepulcro, la cual reprobó el rol de la actriz manizaleña Amparo Grisales porque
tuvo una escena lésbica con Margarita Rosa de Francisco, en la telenovela
"Los pecados de Inés de Hinojosa". Algunos que lo han criticado por ser muy
conservador y “perseguidor de clérigos y laicos amigos de la teología de la
Liberación”. Controvertido y ortodoxo, censuró con dureza los contenidos de algunas de
las obras puestas en escena en el Festival Internacional de Teatro, de
Manizales, porque una pareja de actores apareció en las tablas como Dios la
trajo al mundo. Según sus amigos, es una persona de recios
principios, de apariencia gruñona, pero de un “sentido del humor único, en
medio de su seriedad y el respeto que genera, sale al paso con
chistes, historias y apuntes graciosos, indicaron”.
Luego de 21 años al frente de ésta Arquidiócesis en 1995, cumplida
la edad canónica, presentó la dimisión de su cargo que S.S. el Papa Juan Pablo
II aceptó al año siguiente el 15 de Octubre de 1996;
contaba en ese momento 77 años de edad. Sale de la diócesis a la llegada del
nuevo Arzobispo el 30 de noviembre de 1996. Ya como Arzobispo Emérito de Manizales
y a su debido tiempo se desplazó al Urabá antioqueño para prestar un servicio
pastoral como misionero en la Diócesis de Apartadó, en la Parroquia de Turbo,
donde años atrás, una delegación de la Arquidiócesis de Manizales, había
inaugurado la experiencia misionera fuera de los límites de su
jurisdicción, experiencia de la cual él fue promotor. Al cumplir sus 80 años se
trasladó a vivir a su natal Zapatoca y luego a Bucaramanga -Santander, y allí se dedicó a ejercer una tranquila labor de
orientación a sacerdotes y fieles que acudían a él en busca de consejo, además
que continuó dictando los retiros espirituales del clero y laicos. Se redujo a
un pequeño cuarto en la institución Foyer de Charité, cerca de Bucaramanga.
El 5 de diciembre de 2001 fue designado Administrador Apostólico de Socorro y San
Gil, su Diócesis natal, allí realizó una obra de reorganización total
de esa sede; se desempeñó como Administrador Apostólico hasta el 28 de agosto
de 2003 a la llegada del nuevo Obispo. Regresó a Foyer Carité en Bucaramanga y
allí con su amigo Gerardo Díaz Ardila, se dedicó
también a atender labores sociales. En 2014 la Santa Sede el encomendó elaborar un documento para el papa, sobre la
incidencia del narcotráfico en la sociedad colombiana, documento conocido luego
por S.S. el Papa Francisco, quien quedó muy complacido. El 4 de enero de 2015 S.S. el
Papa Francisco (I) lo incluyó en la lista de Nuevos Cardenales de la Iglesia
Católica (No elector). En palabras del Papa: por
ser uno de los “Arzobispos Eméritos, que se han distinguido por su caridad
pastoral en el servicio a la Santa Sede y a la Iglesia…representante de muchos
Obispos que, con la misma preocupación de pastores, han ofrecido testimonio de
amor a Cristo y al Pueblo de Dios, en las Iglesias particulares”. A él mismo le sorprendió el nombramiento que
se resistió a creer hasta que fue confirmado desde Roma por el Nuncio
Apostólico. En el Consistorio del 14 de febrero de 2015 fue proclamado Cardenal
Presbítero de “San Juan Crisóstomo en Monte
Sacro Alto”, aunque no recibió la birreta directamente de manos del
Papa ya que, por motivos de salud y dada su avanzada edad, no pudo viajar a
Roma. Recibió el Capelo y las insignias cardenalicias a
las 10:30 de la mañana del 28 de febrero de 2015, de manos del Emmo. y Rvdmo.
Sr. Cardenal Rubén Salazar Gómez, en solemne celebración realizada en la
Catedral Primada de Bogotá. A la ceremonia de
Investidura acudieron el Emmo. y Rvdmo. Sr. Cardenal Pedro Rubiano
Sáenz, el Nuncio Apostólico en Colombia Excmo.
Sr. Ettore Balestrero, numerosos obispos, clero y fieles. Se le rindió homenaje
en su natal Zapatoca el 15 de marzo de 2015. Actualmente reside en el
Foyer de Charité San Pablo, de Bucaramanga. Es el Obispo de Colombia que aún vive y que más años tiene de haber recibido
el ministerio episcopal, hace sesenta años; y de los obispos Colombianos es el
único que sobrevive de los designados por S.S. el Papa Pío XII y de los pocos
Padres Conciliares que quedan. Cuenta actualmente 96 años de edad, en el
momento el prelado más longevo del país y desde mayo de 2016 el más anciano del
mundo. A pesar de su edad continúa dirigiendo retiros espirituales, además goza de buena salud y de un extraordinario vigor
físico y mental, a pesar que ha sufrido de depresión como él mismo lo ha dicho.
Sin duda uno de los prelados más importantes de Colombia.
Web (consulta antes
de 04/01/2014):
Conferencia Episcopal de Colombia, 100 años de
evangelización y promoción Humana. En http://issuu.com/josefernandocajiascueto/docs/conferencia_episcopal1
Posada, José Restrepo.
Genealogía Episcopal de la Jerarquía Eclesiástica en los países que formaron la
Gran Colombia 1513-1966. Bogotá 1968.
http://www.eltiempo.com/bocas/entrevista-del-cardenal-jose-de-jesus-pimiento-en-la-revista-bocas/16389194